El breve encuentro con Pedro Gutiérrez, el veterano bibliotecario del Centro Social de Mayores “Miguel de Cervantes”, me produjo una extraordinaria sensación: él infunde tal pasión por los libros, su lectura y comprensión que te lleva de la mano a un mundo fascinante.
Los cimientos de la biblioteca se remontan a los años en que el entonces Club de Jubilados Españoles radicaba en Notting Hill Gate. Allí comenzó esta ardua y, para él, agradable tarea. Contaba en aquellos momentos con alrededor de 200 libros, la mayoría guardados en cajas, y desde entonces fue modelando y haciendo crecer este bello cometido.
Al efectuarse el traslado al recinto de Camden Town, que hoy tanto disfrutamos, ya podía exhibir más de 700 tomos. Al disponer de un espacio adecuado y con su tenaz trabajo, la biblioteca fue creciendo y ya, en la actualidad, se cuenta con la significante cifra de 3,346. Sí, así de exacto, porque él lleva la cuenta con mano experta. Los libros son sus fieles amigos y le brindan la oportunidad de dar a todos los socios la facilidad de leer y disfrutar de la literatura de valiosos autores de habla hispana y de otros tesoros trasladados a este idioma. También cuenta con decenas de vídeos y DVDs que pueden ser de solaz entretenimiento para los asociados que así lo deseen.
Pedro, natural de un pueblo de Cáceres, estuvo alternando en su primera edad con su abuela, que vivía en la ciudad. Se le iluminan los ojos al recordar el encuentro con su primer libro, el que despertó su afán por la lectura y que es esa obra inmortal titulada “Corazón” de Edmundo de Amicis, que, por cierto, fue un regalo de su maestro. Los distintos temas que conforman este libro están muy impregnados en su mente.
La otra obra que determinó en su vida es “La Rebelión de las Masas”, una de las más famosas de Ortega y Gasset, la cual la ha leído incontables veces y siempre encuentra que los aspectos filosóficos, sociales, políticos y morales que se abordan en la misma cobran actualidad.
Pedro Gutiérrez llegó a este país en 1958 y ha logrado que en cualquier lugar donde se encuentre, la amada España lo acune y le dé nuevos bríos. Las personas como él no tienen edad: los años pasan y le fortifican su espíritu, lo hacen más resistente a los embates de la vida.
Gracias en nombre de las varias generaciones que hemos recibido tu singular ejemplo.
Liliam Ruiz